Cientos de personas acompañaron un sentido y emocionado Vía Crucis por las calles del casco antiguo de Trillo en la que fue una de las representaciones de la Pasión Viviente trillana más tumultuosas que se recuerdan. Fue el plato fuerte de una Semana Santa muy concurrida en el municipio de la orilla de Tajo, en la que incluso acogió visitantes internacionales procedentes de Estados Unidos o Reino Unido.